EN RECUERDO DE MARIO BENEDETTI
“UNA PERSONA COMO MARIO NUNCA MUERE, SE SIEMBRA” (Tabaré Vázquez, Presidente de Uruguay, sobre el fallecimiento de Mario Benedetti)
Tras la muerte de Luz, su esposa, escribió: “Acontece la noche y estoy solo / cargo conmigo mismo a duras penas / al buen amor se lo llevó la muerte / y no sé para quien seguir viviendo”.
Mario Benedetti es un escritor grande, de variados registros; leído y admirado: “es el escritor leído por el ama de casa y por su doméstica, por el empresario y el obrero”, dice Cistina Peri Rossi (escritora uruguaya). “Cuando me entierren, por favor, no se olviden del bolígrafo”, pidió en algún momento.
Cuando muere un escritor, un poeta de la talla de Benedetti, el árbol de la poesía pierde una nueva hoja. Sabemos que sus libros estarán entre nosotros y en ellos sus palabras; sus palabras certeras que nos convocan: “Mi táctica es quedarme en tu recuerdo / no sé cómo / ni sé con qué pretexto / pero quedarme en vos”.
Este es uno de sus poemas inéditos publicado hoy en “La Vanguardia”: LIBROS Quiero quedarme en medio de los libros / vibrar con Roque Dalton con Vallejo y Quiroga / ser una de sus páginas / la más inolvidable y desde allí juzgar al pobre mundo / no pretendo que nadie me encuaderne / quiero pensar en rústica / con las pupilas verdes de la memoria franca / en el breviario de la noche en vilo / mi abecedario de los sentimientos / sabe posarse en mis queridos nombres / me siento cómodo entre tantas hojas / con adverbios que son revelaciones / sílabas que me piden un socorro / adjetivos que parecen juguetes / quiero quedarme en medio de los libros / en ellos he aprendido a dar mis pasos / a convivir con mañas y soplidos vitales / a comprender lo que crearon otros / y a ser por fin este poco que soy.
El periódico PÚBLICO ofrece un curioso cuadro titulado “Relaciones literarias de un autor eterno”. Como si de un árbol genealógico se tratara, define estos parentescos:
Abuelos: César Vallejo y Bertolt Brecht
Padres: Pablo Neruda, Ernest Heminway y William Faulkner.
Hermanos: José Hierro, Ángel González, Jaime Sabines, Jaime Gil de Biedma y José Emilio Pacheco.
Hijos: Joan Manuel Serrat, Luis García Montero, Gioconda Belli y Benjamín Prado.
Nietos: Ismael Serrano y Marwan
Daniel Viglietti fue uno de sus grandes amigos y quien puso música a muchos de sus poemas. Suyas son estas palabras: “A mí, a pesar de la profunda tristeza por la que todos pasamos este día, me gustaría recordarlo defendiendo la alegría, la lealtad, la esperanza… como él siempre lo planteó y no sólo en su obra, sino también en su actitud”.
Y el último recuerdo, es de su compatriota Eduardo Galeano:
“El dolor se dice callando. / Pero me pregunto: / ¿qué será de nuestra ciudad, sola de él? / ¿qué será de Montevideo, mutilada de él? / Y me pregunto: / ¿qué será de nosotros, sin su bondad inexplicable?”
Yo sólo quería armar unas líneas con lo que dicen algunos periódicos y animar a leer los versos intemporales de Mario Benedetti; un poeta que nunca recibirá el Premio Cervantes.
Mariano Coronas Cabrero