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Pertenece a un Grupo de lectura de madres, padres, maestras y maestros de un colegio público. Recoge comentarios de libros, citas textuales, reflexiones personales, párrafos significativos, etc.

SARAJEVO, UN RECUERDO DOLOROSO E INOLVIDABLE

 

Uno de los acontecimientos más vergonzosos y trágicos vividos en Europa a principio de la década de los noventa, fue sin duda el cerco de Sarajevo. Se trató del asedio urbano más largo de la historia bélica moderna. Comenzó el 5 de abril de 1992 y duró hasta el 29 de febrero de 1996. Según la ONU murieron unas 10.000 personas y hubo más de 56.000 heridos. Paradójicamente, una ciudad, crisol de culturas, que había sido sede de unos Juegos Olímpicos de Invierno, sufrió un brutal asedio en un periodo olímpico (casi cuatro años), entre Barcelona´92 y Atlanta´96… Y la comunidad internacional, mirando hacia otro lado, mientras el estadio olímpico de Sarajevo se iba convirtiendo en un monumental cementerio… 

Leer el libro, “El violonchelista de Sarajevo” de Steven Golloway, no produce precisamente alegría, pero aviva el recuerdo de unos hechos que nunca debieron producirse o que nunca debió permitirse que se alargaran tanto tiempo. Es un libro que se centra en las personas y en los actos cotidianos, cercenados por aquella situación. Hace reflexionar sobre la debilidad de las estructuras organizativas, económicas, políticas, sociales… sobre las que vivimos y que pueden desmontarse con enorme facilidad. La violencia y la destrucción de las bombas y los morteros; la brutal incertidumbre sembrada por los francotiradores que rodeaban la ciudad apostados en las colinas y diezmando a los ciudadanos indefensos…; la falta de electricidad, de agua potable, de alimentos…;las personas desaparecidas, huidas sin saber  su paradero…

Vas leyendo la novela y vas adentrándote en un drama personal, que es general, y que alcanza la alimentación, las relaciones, la esperanza, el futuro, el temor a morir o el deseo de acabar de una vez, la ausencia de familiares, amigos y vecinos, el odio generado, la incapacidad de entender qué falló que ha conducido a esa situación… Y también en las acciones pequeñas a favor de la solidaridad, de la ayuda a los demás, de la honestidad… para no perder la dignidad personal y no dejarse arrebatar lo esencial del ser humano ni en los peores momentos.

 A través de la vida cotidiana de tres personajes: Flecha (una experta francotiradora resistente), Kenan (trabajador en una gestoría, antes del conflicto) y Dragan (trabajador en una panadería), que nada tienen que ver entre ellos, vamos recorriendo el estado de guerra de la ciudad, las precariedades con las que se vive, contrastadas con los recuerdos de otra Sarajevo, la de una ciudad abierta, donde convivían gentes de culturas bien distintas, plácida y monumental…Y el violonchelista que ha decidido salir 22 tardes seguidas a tocar el Adagio de Albinoni, sentado en el cráter que produjo la explosión de varios proyectiles de mortero, en conmemoración de las 22 personas que murieron, alcanzadas por esas explosiones, el día 27 de mayo de 1992, cuando estaban haciendo cola para comprar pan…

Un libro que he leído con emoción y algo de amargura, pero que recomiendo. Para terminar, ofrezco las dos páginas en las que se narra, de manera subjetiva y a través de uno de los personajes –Kenan- la miserable destrucción de la Biblioteca Nacional de la ciudad:   

 

La destrucción de la Biblioteca Nacional de Sarajevo. Sacada del libro “El violonchelista de Sarajevo” de Steven Galloway.  

“Todo cuanto Kenan puede hacer es alzar la vista hacia lo que queda de la Biblioteca Nacional. Aunque la estructura de piedra y ladrillo sigue en pie, su interior está completamente arrasado. El fuego ha dejado lengüetazos de hollín encima de las ventanas, y el techo abovedado de cristal que coronó ufano el edificio durante un siglo yace hecho trizas en el suelo. El tranvía antes describía aquí un semicírculo, ofreciendo una exhaustiva panorámica del icónico edificio. Era uno de sus lugares favoritos de la ciudad, aunque no fuese un gran lector. Era la manifestación más visible de una sociedad de la que se sentía orgulloso. Ahora las vías del tranvía ya no ofrecen ningún servicio y tan sólo muestran lo que se ha perdido.Los hombres de las montañas hicieron de la biblioteca uno de sus primeros objetivos y lo abordaron con gran eficacia. Kenan no sabía si fueron los morteros lo que inició el fuego o si alguien colocó de incógnito una bomba, como hicieron con la oficina de Correos, pero sí sabía que, mientras ardía, arrojaron más bombas incendiarias al edificio. Fue hasta allí cuando oyó que estaba ardiendo, sin saber por qué. Contempló impotente e inútil, cómo aquel símbolo de lo que la ciudad era, y lo que muchos aún querían que fuera, sucumbía a los deseos de los hombres de las montañas.Llegaron los camiones de bomberos y se convirtieron en objetivos, atacados por francotiradores ocultos. Los morteros caían sobre ellos, disparados por un ejército que en un tiempo había jurado proteger la ciudad. Los bomberos combatieron las llamas tanto tiempo como pudieron, hasta que algún comandante que comprendió la futilidad de la situación les ordenó retirarse. Kenan vio a un bombero que no debía de alcanzar la treintena y que siguió de pie, solo, mirando aquel infierno. No se movió en absoluto hasta que, exhausto, cedió a sí mismo y se desplomó de rodillas. Sus compañeros corrieron hacia él, creyendo que un francotirador le había alcanzado. Cuando le ayudaron a ponerse en pie y se lo llevaron, Kenan vio que tenía las mejillas surcadas de sudor o de lágrimas, y que sus labios se movían, mudos, de un modo que hizo pensar a Kenan que estaba rezando. Durante días, las cenizas de millones de libros cayeron sobre la ciudad como si fuera nieve.En aquel momento, Kenan creyó que al bombero lo había vencido la pérdida de la biblioteca, pero ahora cree que lo que le hizo desplomarse fue la impotencia para hacer nada por salvarla, o incluso para ralentizar su pérdida”.  

(“El violonchelista de Sarajevo” – Steven Galloway. Barcelona: El Aleph, 2008 - Páginas 111-112)

Mariano Coronas Cabrero

Referencias

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Comentarios

  1. Son 665 páginas las que necesitó Stieg Larsson para hablar de “Los hombres que no amaban a las mujeres”, en la primera entrega de la trilogía Millennium. A mí me ha costado dos días leerlo, pero ha sido una lectura fluida y obsesiva para llegar al desenlace de las aventuras de la familia Vanger. Es un libro de lectura fácil y bastante lineal, en el que Mikael Blomkvist, uno de los fundadores, junto con Erika Berger, de la revista Millennium, tras la publicación de un informe sobre un poderoso financiero sueco es acusado de difamación y condenado a tres meses de cárcel. Es entonces cuando recibe una propuesta de trabajo que acaba por aceptar. Es contratado para que durante un año se ocupe de revisar la documentación acumulada por el magnate industrial retirado Henrik Vanger, en torno a la desaparición de una sobrina en los años sesenta, destinada a dirigir el emporio de empresas Vanger, cuando él se retirara. La investigación llevará al periodista a instalarse en una casita en la isla de Hedeby, en la localidad de Hedestad. Allí estudiará la documentación y desde allí iniciará posibles pesquisas, aunque no cree que, tanscurrido tanto tiempo, pueda localizar nada nuevo e interesante para conseguir aclarar la desaparición de Harriet Vanger. Será definitiva, para el avance en la investigación, la colaboración de la atípica detective Lisbeth Salander, cuya apariencia frágil y marginal encierra una personalidad decidida con unos conocimientos informáticos extraordinarios. Es una historia de poder y de destrucción, de escabrosos sucesos, de abusos sexuales y asesinatos, pero también de personajes que muestran lo mejor y de relaciones basadas en el respeto, la confianza y la amistad. Un cóctel explosivo que consigue un alto interés por parte del lector en seguir la historia hasta el final, a pesar de su longitud…
    El autor, falleció poco después de entregar a su editor el tercer volumen de la trilogía y antes de ver publicado el primero. No ha podido disfrutar del éxito de ventas de sus libros. ¡Paradojas de la vida!

    Comentario de Mariano hace 11 meses y 5 dias

  2. LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES

    Es un libro de novela negra que está gustando en todo el mundo. La explicación es que es algo especial, diferente a muchos otros libros porque a la vez que te entretiene te sorprende continuamente. Creo que es muy original en muchos aspectos; por un lado, una protagonista un tanto peculiar con la que no te identificas al principio en casi nada pero que vas entendiendo cada vez mejor, y por otro lado, la historia y la diversidad de escenarios y personajes. Debo admitir que la primera vez que oí este titulo no me sedujo lo más mínimo. Al principio me pareció poco acertado para título de un libro, parecía que iba a ir por otros derroteros, quizás me esperaba algo empalagoso. Sin embargo, ahora que he leído la historia y estoy terminando el segundo creo que este titulo es clave en la historia que gira alrededor de la protagonista. Este libro no deja de sorprenderte.
    M.Carmen Nicolás

    Comentario de M.Carmen Nicolás hace 5 meses y 25 dias


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