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Pertenece a un Grupo de lectura de madres, padres, maestras y maestros de un colegio público. Recoge comentarios de libros, citas textuales, reflexiones personales, párrafos significativos, etc.

JOSEFINA ALDECOA - LA CASA GRIS

Muchos son los temas que emergen en este libro que sin duda son fruto de la aguda observación de aquella persona que por primera vez sale de su país de origen y se ve inmersa en otra cultura, en otras maneras de hacer. También, aunque menos desarrollado, está el tema de la añoranza. Sólo hacia el final de la novela asistimos a un ataque de nostalgia en una de las residentes que más lejos del hogar se encuentra. Marjorie Dewey, de origen canadiense, ya es presentada al principio de la novela como una chica que ha colocado una foto de su casa bien a la vista de todas y que a menudo piensa en lo que su madre o sus hermanos estarán haciendo en ese preciso momento en que ella mira (nostálgicamente?) la foto. Al final de la novela, vencida por esa añoranza del hogar decide, aunque intenta convencerse a sí misma con argumentos muy razonados, acortar su estancia en Europa.

«“… no creo que tenga sentido quedarme dos años, como pensé en un principio; esto sólo serviría para ahondar las diferencias entre mis paisanos y yo. Mejor es que vuelva a casa en primavera. El verano en casa, en el lago, con los chicos, descansando, me vendrá muy bien. No es que añore a nadie. Soy lo suficientemente fuerte para pasar los años que haga falta lejos de casa, pero será agradable. Si lo pienso bien, quedan sólo unos meses para que sea verdad…”
Al llegar a este punto, Marjorie se sintió inoportunamente conmovida. Se indignó.
“¿Voy a permitirme sensiblerías acerca de mamá y la abuelita como una de mis amigas de Kingston que nunca ha salido de las faldas del hogar? Marjorie, por favor, tú eres una mujer, te has hecho una mujer en Europa y con tu experiencia no estaría bien que … No está bien que llores.”» pp 272-273

Grandes temas como la guerra (p. 154), el racismo (p. 185-187), la conciencia de clase (tan arraigada en la sociedad inglesa y puesta de manifiesto en la novela desde los dos puntos de vista opuestos gobernanta de la casa-sirvienta pp. 106-107), incluso el egocentrismo (pp. 140-1) y el sentimiento de superioridad por parte de los ingleses respecto a los americanos ( p. 49) pasean por las páginas de esta novela que destaca por encima de todo por el estudio psicológico que magistralmente lleva a cabo Aldecoa mediante la técnica del monólogo interior. Un lenguaje, una sintaxis, un tono que en todo momento se armonizan y se adecuan al personaje, a su estado de ánimo, a su peculiar manera de ser y que convierte a La Casa Gris en un microcosmos en que cada personaje puede ser reconocido tan sólo con leer lo que fluye por su pensamiento.

Temas menores, pero no por ello de menor importancia y que dejan entrever la filosofía de la autora, son el viajar como fuente de aprendizaje y el paso del tiempo como filtro que suaviza los recuerdos. Es curioso que siendo La Casa Gris la primera novela escrita por Aldecoa haya llegado a convertirse en la última en ser publicada y más curioso si cabe es que en esta su primera novela, escrita con tan sólo 25 años de edad, ya estuvieran presentes dos de los grandes temas (la educación /enseñanza sería el tercer gran tema) que habrían de ocupar y preocupar a Josefina durante el resto de su vida. Momentos como los que a continuación se citan son los que dejan vislumbrar su particular modo de entender estos dos grandes temas:




“ - Tu país debe de ser muy interesante. Me gustaría ir algún día, viajar mucho. Viajar creo que es una de las pocas cosas que merece la pena hacer en esta vida.
Delia asintió.
- Sí, viajar es una delicia, pero hay que viajar con alguien. Viajar solo es una de las cosas más tristes que puede sucederle a uno…” (p. 42)


“… estoy contenta por lo que me ha servido este viaje para la vida.” (p.271)

“… tu cocina y todas vosotras quedaréis atrás inevitablemente, y cuando me vaya, también yo, para vosotras, quedaré atrás, aunque nunca os mováis de la cocina y de la Casa.” (p. 248)

« “¿Quién vendrá al torreón cuando yo me marche? (…) El torreón quedará vacío. Lo ocupará enseguida alguien, como la casa de Sussex. En la casa de Sussex viven gentes extrañas y también aquí, en el torreón vivirá otra mujer que no conozco, que no tengo interés en conocer. En la casa de Hampstead olvidaré Sussex y el torreón”» (p.258)

“ Creo que os hablaré mucho, con frecuencia, de estos meses que dejo enterrados en la Casa. La Casa me perseguirá como un libro que se recuerda siempre, mucho tiempo después de haberlo leído, cuyas frases vienen a nuestros labios sin nosotros saberlo.” (p. 311)


De esta primera cita sobre el tema de viajar podemos afirmar que a pesar de ser ese viaje a Londres la primera salida que Aldecoa realizaba fuera de España (una España que malvivía bajo una feroz dictadura) ella intuía que conocer otras realidades era la única manera de experimentar la libertad y de sentirse “ciudadana del mundo”, como explica en En la distancia . Hay que decir que Josefina y su marido Ignacio viajaron mucho e incluso llegaron a pasar una larga temporada viviendo en Nueva York. Esos viajes que realizaron juntos son recordados y explicados minuciosamente en En la distancia. Su posterior y prematura situación de viudedad trunco esa ilusión por los viajes entendidos en esa primera etapa de su vida como una manera de descubrir y compartir sueños con la persona amada. Los viajes después de la muerte de Ignacio los define la autora como “peregrinaciones sentimentales” si el viaje era a lugares donde ella había sido feliz con su marido o como “medicina pasajera” si el viaje era a un lugar nuevo y tenía la finalidad de desconectarla temporalmente del desolador y angustioso hogar.

El otro gran tema que preocupa a Aldecoa, es decir, el tratamiento que damos a los recuerdos una vez hemos puesto tiempo de por medio siendo la memoria la encargada de recuperarlos es inevitablemente el tema con que abre su libro de reflexiones (que no de memorias como ella ha aclarado en alguna entrevista ) En la distancia y con el que también toma el hilo narrador Gabriela en Historia de una maestra.

Referencias

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Comentarios

  1. He consultado uno de mis cuaderno de citas manuscritas (os recomiendo que escribáis a mano lo que os resulte significativo de vuestras lecturas; ya sé que haréis poco caso, pero yo sigo insistiendo), para ver si había guardado algo relacionado con los recuerdos y este fragmento que copio corresponde al libro "Mujeres de negro":

    "La MEMORIA no actúa como un fichero organizado a partir de datos objetivos. Aunque en cada momento escribiéramos lo que acabamos de ver o sentir, estaría contaminado por las consecuencias de lo vivido... Por ejemplo, si trato de recordar qué tiempo hacía el día que llegaron los alemanes a la ciudad de mi infancia, yo aseguraría que hacía frío. Quizá no fue así. Podría consultar libros o periódicos para comprobar la veracidad del dato. Pero yo sé que en mi memoria hacía frío. Es un recuerdo duro, enemigo. Por eso escribo: los alemanes llegaron en invierno". (pág. 19)

    Comentario de Mariano hace 2 años y 34 meses


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